martes, febrero 13, 2018

Libro De naturaleza liberal, de Alvaro Fischer

Alvaro, fue compañero de curso en el Grange y muy apreciado. Sobresaliente siempre. Recuerdo una vez que caminando al colegio, llevaba un libro de matemáticas puede haber sido, del curso siguiente, del año siguiente; él era así, se adelantaba. Y en la vida ha seguido destacando.

Su libro me pareció profundo, claro y bien documentado. Sin ser él un científico, pues es un Ingeniero Matemático, mira las materias donde ha puesto el foco, con sesgo científico, casi en exclusividad.

Los bordes entre la ciencia y las humanidades se han ido atravesando y son ramas de la primera, como la psicología evolucionaria, de las que Alvaro se nutre para hacer su planteamiento.
Tenemos que mirar nuestra naturaleza, vista y dicha por la ciencia, para ponernos a diseñar el tipo de ordenamiento político que más nos conviene.

Alvaro es un evolucionista, Darwinista, al punto de considerar la idea de la selección natural, como "La mejor idea jamas pensada", titulo de otro de sus libros.
Y desde esa perspectiva pone a firme, impulsores que tenemos grabados ya sea en el ADN o en nuestra circuitería neuronal ancestral, como son el altruismo, entre grupos pequeños, familias, amigos, y el egoísmo, cuando nos relacionamos con otro grupos, o personas anónimas.
Si tratamos de ser altruistas más allá de los límites que traemos grabados evolucionariamente, yéndonos a ideologías como la socialista, la probabilidad del fracaso es muy alta.

Otro impulsor grabado en nuestros registros evolucionarios, es la pertenencia a ciertos grupos, que llaman psicología coalicional. Con los miembros de nuestro grupo hay sentimientos fuertes de solidaridad, lealtad y colaboración, pero con los miembros de un grupo contrario o que está mas allá y distinto, la hostilidad es rápida.

Otro impulsor o potente motor motivacional, es el deseo de destacar en mi grupo, de tener status, de diferenciarnos. Este factor evolucionario también, dificultará enormemente cualquier deseo de igualdad que queramos promover en los grupos sociales.

Me llamó la atención el ejemplo de los idiomas en las poblaciones del planeta. Porqué hay tantos y tan diferentes idiomas. Al parecer hay algo que tenemos, que hace que queramos ser distintos, distintos al del lado e incluso distintos a nuestros antecesores y por eso vamos agregando modismos y palabras nuevas. Si, incluso, un tipo intentó construir un idioma común para toda la humanidad, el esperanto y fracasó.

Alvaro Fischer
Hablando Alvaro de los tres imperativos de la vida, me trae a colación a mi profesor Donald Kerrigan de Termodinámica, terminando con Alvaro de entender la importancia del segundo principio de la Termodinámica, que dice que si no le metemos energía a estos organismos complejos que somos, la entropía crece y morimos. A este lo llama el imperativo físico.
Señala un segundo imperativo de la vida, que es el de la reproducción, o imperativo biológico. Debemos reproducirnos y por eso, pienso, tanta energía también que se activa tras este objetivo, que no siempre somos capaces de tomar conciencia de lo que está detrás evolucionariamente.
Nombra un tercer imperativo, económico, que es ese impulso que nos insta a buscar la forma de trabajar, emprender, lo que sea con tal de hacernos de los recursos necesarios para nuestra sobrevivencia y la de los nuestros, en un mundo de escasez.

La vida, desde el punto de vista evolucionaria, es aumento de complejidad por selección natural y nada más, señala Alvaro. No hay nada sagrado en ella.
Aquí es donde mi estructura cultural ha de ser, se detiene y duda. Se, tengo certeza, de que no todo lo que la ciencia puede ver, detectar, es lo que existe. La conexión a distancia con otros, es experiencia que todos, mas menos, hemos tenido. Cosas que me pasaron cuando mi padre murió, etc.
No todo lo que somos capaces de medir o detectar es lo que existe.

Eso por una parte. Por otra, cuando en un buen curso online estudio el ojo, con todas sus partes y piezas, más las ramificaciones hacia el cerebro y como la imagen que vemos se construye ... Me cuesta creer que es pura evolución, trial & error, construcciones aleatorias por miles o millones de años. Me cuesta.
Charles Darwin
Más bien pienso que hay una voluntad, una conciencia en la materia, orgánica e inorgánica, que primero desea ver, porque anda a golpes y porrazos, y luego empieza a dirigir un proceso increíble, que llega a esta maravillosa capacidad de ver que tenemos.

Eso no quita que coincida con Alvaro en su conclusión liberal para la concepción política que nos debe regir, de manera de lograr que las máximas capacidades humanas se pongan en movimiento para el bienestar colectivo, con mano invisible o sin ella. Aquí puede haber otro sesgo con Alvaro, pues él pone la búsqueda del lucro, que conlleva al status, como el driver fundamental; yo en cambio he señalado el hacer un aporte al bien común, como el impulsor.
Bueno, parece que el mercado y su mano invisible, ha de jugar y seguir jugando un importante rol en el futuro. Es lo que se ve. Basta con mirar a China y sus últimos pasos, para no dudar de ello.

Por muy materialista que sea la perspectiva de Alvaro, sus conclusiones en cuanto a acoger el aborto, el matrimonio homosexual, la eutanasia y legalizar las drogas, son políticas que también apoyo.

Alvaro usa la fuerza argumental de la ciencia, la marca de fábrica que nos ha dejado la evolución y concluye, que debemos priorizar a la libertad respecto de la igualdad. Chao con las ideas socializantes, chao con todo tipo de dictaduras y vamos tranquilos y firmes con el liberalismo.
Siempre con un Estado, que cubra, proteja, ahí donde el liberalismo no lo hace perfecto o descuida.

Y eso sería. Estas son mis impresiones de este último excelente libro de Alvaro Fischer, que destaca por su claridad, lucidez y precisión de las ideas. Un imperdible.

miércoles, enero 17, 2018

Libro Aprender a aprender y la navegación de los Estados de Ánimo de Gloria Flores

Este libro se lo escuché en primer lugar a Fernando Flores, padre de Gloria, en una conversación a la que asistí entre Flores y Cristian Warnken, en la casa central de la universidad Católica.
Recuerdo que le hizo bastante publicidad y usó el argumento de este libro para basurear a Harari, pues con su libro Homo Deus, él consideraba afectaba el estado de ánimo de la peor forma posible.
Puso a los estados de ánimo en el radar de mi mirada.

Y fue poco tiempo después, que Isaquino Benadof me ofreció prestado el libro de Gloria Flores, a cambio de otro libro que habíamos estado comentando.
Lo empecé altiro y le di la segunda pasada a la orilla del lago Pirihueico, en mis vacaciones que acabo de terminar.

Este libro me recordó una época en que visualicé que la pasión por aprender la habíamos perdido en la formación escolar y hacia falta recuperarla, por lo que salí a ofrecer a las empresas una oferta que consistía en ayudar a las personas a recuperar la pasión por aprender. No vendí nada, recuerdo.

Gloria desmenuza lo que nos pasa dentro cuando vamos, o intentamos ir, en la dirección de aprender algo. Hay dos cosas pasando adentro, una son emociones, que muchas veces ni recabamos mayormente en ellas, sino en el pensamiento que gatillan. Claro, el hilamiento mental, racional, que hacemos, pareciera explicar porque avanzamos o retrocedemos, en esto de ir al proceso de aprender.

Pareciera que en algún momento de nuestras vidas se establecieron ciertos estándares. Qué es ser bueno para las matemáticas, por ejemplo, ocurre tempranamente, cuando vemos que comparativamente con nuestros compañeros de cursos, somos más rápidos o más lentos en comprender un nuevo concepto. Algo nos hace decir, no, soy malo para las matemáticas. Vi que era más lento o me costaba más que a mis compañeros. Ahí se fija el estándar. Y de ahí salta de inmediato el juicio: soy malo para las matemáticas.

Ese juicio, estaría detrás de cierta disposición emocional, cierto estado de ánimo, que me invade cada vez que detecto que para seguir adelante en un aprendizaje, necesito disponer de habilidades matemáticas.
No, esto no es para mi, pues soy malo para las matemáticas, dirá nuestro pensamiento. Y lo que estará ahí presente con fuerza, es un cierto estado de ánimo.

Necesitamos mirar, poner atención, a los estados de ánimo que experimentamos y que generamos.
Ellos son la causa principal de como nos va, en muchas cosas, y el aprender es una de ellas.
Hay estados de ánimo que favorecen los logros y estados de ánimo que simplemente los bloquean.
Gestionar estados de ánimo, pasa a ser una habilidad posible poderosa.

En el proceso de aprender, del que en el libro se habla bastante, aparece este gráfico que me parece muy ilustrativo, tanto de las etapas del proceso de aprendizaje, como de los estados de ánimo que favorecen avanzar como de los que lo perjudican:


La ambición, el asombro, la autoconfianza, la determinación, la paciencia, la serenidad, la perplejidad, son estados de ánimo que favorecen lo que sea que estamos emprendiendo, incluso el aprender.

En cambio, la confusión, el aburrimiento, la impaciencia, la arrogancia, la resignación, la desconfianza, la frustración, la inseguridad, el agobio, son estados de ánimo que perjudican lo que sea que estamos emprendiendo, incluso el aprender.

Ahora, el punto es cómo nos movemos del uno al otro ? Bueno pues, mirando los juicios y estándares que subyacen. Cuestionándolos, revisándolos, a veces yendo al pasado, hasta desafiarlo y transformarlo.
Necesitamos el estado de ánimo adecuado para avanzar. Sino, seguiremos pegados. Por eso, pienso, Fernando Flores le dio a Harari. No me lo explico de otra forma.

Un libro, el de Gloria Flores, que me parece excelente. Incluso pensé en que sería bueno ponerlo en los currículos escolares, pues muchas cosas serían distintas, si supiéramos de estas cosas y tuviéramos las habilidades que en este libro se promueven, para gestionar estados de ánimo.

martes, enero 16, 2018

Libro Manual para empresas B de Ryan Honeyman

Leo este libro a la orilla del lago Pirihueico. En la mitad del bosque, desconectado de todos los medios, solo acompañado por el grito del chucao, el aire con sus brisas del sur profundo.

No estoy interesado en la parte Manual del libro, sino de qué es esto de las empresas B.

Las empresas B es una cultura empresarial, es otra forma de hacer empresa. Ha soltado el foco de maximizar la utilidad para los accionistas. Y lo ha abierto para incluir a otros actores, como todas las personas relacionadas con la empresa, como sus empleados, los proveedores, clientes, comunidades aledañas. Y la ecología que la rodea; le preocupa el medio ambiente, quiere cuidarlo, quiere conservarlo, quiere ser sostenible o sustentable.

Pone máxima importancia al propósito de la empresa. Busca que el propósito sea un real aporte para el mundo, algo que realmente movilice, entusiasme a las personas que trabajan en ella, en la empresa. Incluso se dice por ahí que la idea es que el propósito de la empresa sea más grande que el propósito de cada uno de sus miembros. Que el propósito sea una buena y atractiva causa.

Y finalmente, que la empresa deje un legado, o mejor, que aspire a perdurar en el tiempo.

Esto partió en EEUU, el año 2006, con la creación de B Lab, por los socios fundadores Gilbert, Houlahan y Kassoy. Una empresas sin fines de lucro, que empieza a certificar empresas B el año 2007. Osea, es una iniciativa que acaba de cumplir 10 años.

Están en el orden de las 2.000 empresas B certificadas, en del orden de 50 países.

Para mi, la empresa, es el organismo social, del más alto potencial creativo del mundo visible en esta época de la historia. Diría que el mundo es lo que es gracias a las empresas.

Pero, algo ha pasado, que la orientación que han adquirido las empresas, ha generado tal desigualdad en la repartición de la riqueza y por otra  parte, es tal la rapacidad que las mueve, que están a punto de liquidar el planeta en su totalidad, aparte de las miles de especies que se han extinguido en el último tiempo.
Es como si esta cosa, centrada en el dinero, en cumplir cuotas absurdas de crecimiento en un planeta de recursos limitados, se volvió loca. Y hay que pararla.

Esto significa nada más que cambiar la manera de pensar y quizás más importante, de sentir, todo el sentido de la empresa. Porque no veo otra vía posible. Si hasta los comunistas se hicieron capitalistas. El Capitalismo es la cosa, pero con esta célula que es la empresa, modificada de alguna forma, que me parece a esta altura del partido, que esta concepción de las empresas B, puede ser la solución.

Esto de pasar a de ser la mejor empresa para los accionistas, a ser la empresa mejor para el mundo, significa cambiar el epicentro de todo, desde lo individual, monetario, de ganancia para los del capital, a algo colectivo, valórico, relacional, participativo, justo, transparente, cuidadoso con el entorno, más preocupado por el hombre como especie. Es un cambio mayor.

Es un cambio en el nivel de conciencia; a mi parecer.
No creo que sea aplicar un nuevo modelo nada mas. Significa un cambio de lo que está debajo, de lo que mueve todo. Un cambio sustantivo.
Que además me parece necesario, sino urgente.

Una materia de la que opino nos debemos informar. Y los que están adentro, ya lo se, conversan mucho entre ellos, se han constituido en una verdadera comunidad dialogante, abierta y apasionada.

Lo recomiendo.

lunes, diciembre 25, 2017

Yo converso, tu conversas, nosotros conversamos

Termino el año mirando quizás lo más importante en que he participado, que son los grupos que he facilitado y un grupo en que participo desde hace 87 encuentros, de 7 amigos que ayudé a conformar y semi facilito.

Nos hacíamos la pregunta ayer con Carmen Pinto, acerca de qué era lo que hoy hace falta; conversar, coincidimos. Y eso es lo más importante que se hace y se aprende a hacer en los grupos.

que importante es el lugar del encuentro
El grupo de los 7 amigos es una instancia de acompañamiento de vida, de escucharnos de verdad y de conversar, dándole a cada uno, sin excepción, el espacio para que se exprese hasta que diga, terminé. Hemos extinguido prácticamente las interrupciones.
Hablamos por turnos, casi en una especie de ritual, pasándonos la palabra unos a otros, en que el que terminó de hablar dice quien sigue, muchas veces. Este esquema permite eliminar los juicios relativos a lo que dijo el otro, lo que profundiza enormemente la aceptación de las posiciones divergentes, distintas.
Celebrábamos, en el último encuentro del miércoles recién pasado, que habíamos podido hablar de política, a tres días de las elecciones de la segunda vuelta, con acaloramiento incluso, pero con respeto, acogida y espacio de expresión para todas las posiciones, que eran diversas.

En cuanto a los grupos en las empresas, el aprender a escucharse atentamente, incluso con atención a la afectividad del intercambio, no interrumpir, dejar hablar hasta que diga la persona que habla todo lo que tenga que decir, y así lograr conversar de buena forma, es valorado por todos los miembros del espacio, sin excepción.
Siempre comienzo con las presentaciones, pues trabajan juntos, a veces desde hace años y no se conocen bien. Y siempre esta instancia de presentaciones, produce alto impacto y deja al grupo de otra forma.

buena transmisión sináptica
Participo además en Desafío de humanidad, como Jefe de Grupo, en donde la práctica está más estructurada, en tres tiempos, con un invitado especial por encuentro, que presenta en general un testimonio de vida y en qué anda por estos días. De ahí se desata la conversación. Instancia potente de encuentro, de compartir y de acompañarse.

Conversar parece ser una actividad que todos saben hacer, pero no es así. Hay muchos impedimentos que no permiten lograr buenos niveles del intercambio. Y existe hoy en día, un ámbito, al que llaman de tecnología social del conversar. Se ha indagado mucho y se ha aprendido mucho, de niveles de conversación que quizás muchos desconocemos.

Partiendo por el escuchar. Pero si nadie escucha a nadie, es la frase que escuchaba el otro día de Giorgio Jackson, de lo que pasa en el Congreso. Nuestros próceres, de las cámaras del Congreso, no conversan, pues ni siquiera se escuchan. Qué nos queda para nosotros ?

Esta cosa de tener la razón, es otro tema. La gente cree que porque estuvo ahí y lo vió, incluso lo experimentó, la cosa ES. Si conversamos, convencidos de que tenemos la razón, que la verdad está de nuestro lado, si el otro dice algo distinto, está mal y simplemente lo descalifico y no lo sigo escuchando.
Para aprender a conversar hay que cuestionar este paradigma del tener la razón o la verdad; cosa nada de fácil.

Los juicios, son otro fenómeno que debiera desaparecer de las buenas conversaciones. Están tan arraigados, aparte de confundidos con las afirmaciones, que se requiere un trabajo arduo para reducirlos, partiendo por los prejuicios.
Los juicios son acciones que hacemos en el lenguaje, que crean realidades, tenaces.

Muchas conversaciones se centran en la argumentación desde la racionalidad. Vivimos una época en que la racionalidad reina, gobierna. El que da el mejor argumento, con mejor calidad de la información, vence.
No miramos las emociones que están en juego, ni menos accedemos a la intuición. Estás dos dimensiones, de las emociones y de la intuición, son fenómenos que ocurren a nivel grupal, a nivel del organismo que puede llegar a ser el grupo.

Vivimos tiempos complejos, de alta confusión, en que la racionalidad no alcanza, no da el ancho.
Necesitamos acceder a otros espacios, tanto de nosotros mismos, como grupales. Necesitamos aprender a sentir, conectar, con lo que quiere emerger en una determinada situación. Ello requiere avances importantes en la calidad de la atención, incluso la conciencia, con ejercicios de mindfulness incluso, para ir más allá en lo que un grupo puede generar.

Y efectivamente, de una conversación grupal puedes salir agotado, energizado o incluso, en el nivel más alto de conversación, transformado.

El foco de mi oferta para este año 2018, estará en ayudar, facilitar, que los equipos de trabajo, los grupos, aprendan a sostener mejores niveles de conversación. Estoy convencido que los equipos que conversan bien, trabajan bien; e incluso son más creativos.

Y lo mismo para las personas. Las parejas que conversan bien, tienen más posibilidades de prosperar.
Muchas veces he escuchado a personas de los grupos que me dicen en privado: esto que estoy aprendiendo aquí, me está sirviendo para mi relación de pareja, pata la relación con mis hijos.

Mejorar la calidad de como conversamos, es el tema con que entro al año 2018.

lunes, diciembre 18, 2017

Lo que hace falta es cambiar el relato fundamental

Leo distintas cosas, veo distintos videos y algo empieza a adquirir forma. Una sensación de síntesis, de haber agarrado algo que tiene pies y cabeza, que me hace sentido.

Estamos atrapados en un relato matriz, que es lo que nos está llevando a la perdición, al suicido colectivo, a la extinción.
Buscamos arreglar aquí y allá, pequeñas cosas, pero no vemos que el problema es más profundo. Está en el discurso subyacente, que nos gobierna.

Se parece al Dios que adoramos, que solo puede ser uno solo. Nuestro Dios en este tiempo es el dinero, la riqueza. El dinero es una invención humana, una forma de contar, de medir, de ayudarnos en las transacciones, pero se ha transformado en objeto de adoración, en objeto de idolatría.

Es tal el desajuste que esto está provocando, que hasta la sobrevivencia del planeta está en cuestión. Nos estamos suicidando.
La riqueza de unos pocos crece y crece. Todo está orientado a que la riqueza se mueva hacia los que más tienen, concentrando poder y riqueza de una manera ya insostenible.
Y ese pequeño grupo de personas, que lidera las grandes corporaciones, maneja además la política, los medios e incluso la educación. Nos tiene tomados desde todos los lados. La impotencia, la confusión, la inoperancia contra esa fuerza, es total.

La única forma de salir de allí es desenmascarar el relato que nos posee y reemplazarlo por otro.
El relato que nos posee sería este:

El tiempo es oro (dinero, plata)
El bienestar, la prosperidad se asienta en la plata (el oro, el dinero)
Hacer dinero es la fuente del bienestar, de la prosperidad
Hacer dinero es el propósito fundamental de las personas, las empresas y la economía
Los ricos son obviamente las personas de la sociedad que crean riqueza
Su estilo de vida es su justa recompensa
El consumo empuja la prosperidad que es la vía a la felicidad
La pobreza es la consecuencia de la flojera
La tierra nos pertenece
Nuestra naturaleza humana es ser individualistas, competitivos y consumistas
Guiados por la mano invisible del mercado se potencia la capacidad creativa de la humanidad para hacer crecer la economía, para crear riqueza y .. pobreza, y el mercado también dirige el desarrollo tecnológico para eliminar nuestra dependencia de la naturaleza
La comunidad es la suma de sus individuos, que al maximizar el interés privado de cada uno, resultará lo mejor para todos
Las corporaciones son grupos de personas que trabajan en una causa común de generar riqueza para todos; son el motor de la creación global de riqueza y con derechos igual que cualquier persona.

Esto me recuerda un momento bíblico. O adoras al becerro de oro o adoras a Dios.
Hoy, mirando la cosa desde el siglo XXI, diría que Dios es la Vida.
En síntesis, o estamos por la Vida o estamos por la muerte, que sería el trasfondo de todo este fraudulento relato.
El dinero es un invento humano que más tiene un carácter contable de medición, que vida en si mismo. La vida está en otra parte.

Resultado de este relato, que opera como un sistema operativo, la riqueza se ha concentrado de tal forma en las grandes corporaciones, que estas han creado entidades internacionales, muchas veces verdaderas cajas negras, que regulan y obligan a los Estados, por sobre la voluntad ciudadana. Por eso se habla ya de una era post democrática.
Y si miras a las personas de estas corporaciones una a una, te darás cuenta que no son perversas en si mismas, sino que son manejadas por este sistema operativo, este relato ideológico, que dirige  todo el baile.

Necesitamos cambiar el relato, necesitamos cambiar el sistema operativo.
Va aquí una propuesta:

El tiempo es Vida
El dinero es solo algo numérico, útil como medio de intercambio en mercados bien regulados
La verdadera riqueza es la riqueza de la vida
Nosotros los humanos somo seres vivos nacidos de una tierra viva, en un universo vivo
La vida existe solo en comunidad
Somos parte de la naturaleza y pertenecemos a ella
Nuestra salud y prosperidad depende de la salud y prosperidad del planeta tierra, visto como organismo vivo
Nuestra naturaleza humana nos llama a compartir y cuidar de todos, lo que de hecho está cableado en nuestro cerebro
Servir a la comunidad viva es esencial para la salud y prosperidad de la comunidad y es la principal fuente de nuestra felicidad.
En el principio era el espíritu
El espíritu es una fuerza que impulsa la vida a más vida.

La transformación que hace falta necesariamente requiere que entendamos esta dimensión del proceso, la necesidad del cambio del relato. Sin él estamos siendo gobernados por ese otro relato que hoy lo impregna todo, nuestras propias vísceras.

Vamos pues por la Vida.

Referencias:
David Korten: from serving money to serving life
Manfred Max-Neef: El mundo en rumbo de colisión
Emilio Carrillo: Economía y conciencia

miércoles, diciembre 13, 2017

Libro Cambiar la Educación para cambiar el mundo de Claudio Naranjo

Claudio Naranjo es uno de nuestros hombres sabios; ya lo he dicho por ahí.
Médico de profesión, se transforma en un terapeuta guestáltico del setting de Esalen, en California, en la época de Fritz Perls.
En un momento salta a Arica y se somete al trabajo liderado por el maestro chamán Oscar Ichazo, junto a como 60 "amigos" que invita de Esalen. Esa sería según dice, su turning point, desde donde va a incorporar entre otras cosas el Eneagrama, para su creación final, el programa SAT de formación de profesores.

Claudio Naranjo
Claudio Naranjo está muy preocupado por la crisis que vive el mundo, transversalmente, pues ya no es simplemente patología social, sino autodestrucción planetaria.
Y al final de cuentas, después de haber pasado por el trabajo en la formación de terapeutas, termina con que lo que hay que hacer es cambiar la educación y se vira a diseñar lo que será su entrenamiento de profesores, pues en la educación que imparten está la única posibilidad de salida.

Culpa de todo este mal, a algo muy antiguo, la cultura patriarcal. Ella pone al padre al mando. Y somete a la madre y al niño a sus designios. Se instalan los regímenes autoritarios, la violencia, el gobierno de la racionalidad, el cientificismo, el mercado, el dinero.
Hay un poder dominador, que a lo largo de la historia pensamos se ha ido aplacando, pero en ningún caso señala. Hoy lo que gobierna todo, son unos pocos riquísimos, que tras bambalinas, controlan a los políticos, los medios, la educación, todo.
Y por eso estamos como estamos. Al borde del colapso.

Claudio Naranjo pone el foco en una educación centrada en el desarrollo humano, en el desarrollo de la persona. Y no en esta educación nuestra que forma personas para el trabajo, conformistas.
Habría que activar tres frentes señala él: el auto-conocimiento, la educación en el ámbito de las relaciones interpersonales y el desarrollo espiritual.
En todos estos frentes, se explaya, mostrándonos matices y herramientas. El Eneagrama tiene un rol importante, los mismo la Guestalt, con su acento puesto en el estar presente, en que la vida y las problemáticas, siempre están en el momento presente. Ello requiere poder acceder, en el momento presente, a la experiencia, emociones y pensamientos que se están teniendo, con una buena capacidad de insight y franqueza.

Todos acarreamos heridas de nuestra infancia y Naranjo es de la idea que la educación debiera tener un componente sanador o terapéutico, pero el sistema educacional no ha avanzado en este frente, por la incomodidad de que los niños hablen en el colegio de los problemas en casa. Los padres se han resistido.
Lo mismo la espiritualidad, esa dimensión que nos conecta con lo sagrado, con lo profundo. Propone que en los colegios los alumnos tengan acceso a experiencias espirituales de toda la herencia espiritual de la humanidad, dejando fuera todo lo dogmático, que se considere dueño de la verdad. Difícil cosa, no ?
Lo que si está claro es que la dimensión espiritual está en el libreto de Claudio Naranjo y de su programa SAT, pues considera es sustantivo e ineludible en cualquier escuela de desarrollo humano.

Para terminar, comentar, otro punto que me dejó metido y es esta cosa de cómo la ciencia aborda la realidad que investiga, en tercera persona, pretendiendo la objetividad, siendo que el verdadero saber brota de la experiencia, con todo el cuerpo y ser, metido en lo que estamos trabajando, por lo que nunca la objetividad debiera ser pretensión. Aparte que pienso, el saber desde nuestra experiencia es tanto más rico, pero debiéramos para ello ser egresados eximios de la escuela de Naranjo, pues debiéramos tener nuestros demonios procesados y nuestro potencial bastante desplegado.

A mi Naranjo me parece de una lucidez meridiana y de una notable sabiduría, por lo que me brota la pregunta de porqué no está en el meollo de las reformas a la educación que en Chile se tejen. Me tranquilizó un poco, saber que cuando Mariana Aylwin era ministra de Educación, en algo intervino.
Necesitamos una mejor educación, quien lo duda y por hoy puedo decir, Claudio Naranjo sabe cual debiera ser.

Qué estamos esperando ?

martes, noviembre 28, 2017

Libro Alma o doble, Espíritu y Centro de gravedad, de conferencias de Silo

Me pasó este libro mi amigo Juan Aviñó, que pertenece a ese movimiento que creo Silo, que hoy tiene hasta partido político, el partido Humanista.

El libro al final de cuentas es un libro de espiritualidad. Una espiritualidad que se asienta en el desarrollo personal, pues en ello está el avance y aproximación a esa cosa llamada espíritu.

Mario Rodríguez, alias Silo
Parte de la premisa que somos materia y energía. Cuando el óvulo es fecundado por el espermatozoide se instala un campo energético en esa célula primal que contiene el ánima o alma que guiará el desarrollo de todas las partes y piezas de ese organismo en formación. El ADN sería una especie de archivo de información, pero quien anima y le da vida a ese ser, es el campo energético que opera como un doble de la materia física que lo constituirá. Ese es el alma o ánima.

Cuando ya nacemos y vamos viviendo, las sensaciones tanto internas como externas, van constituyendo un registro, una memoria que nos confiere identidad. Ese registro se almacena en el alma, en el campo energético que se asienta en el cuerpo. Los límites de ese campo energético llegan más allá de los límites materiales del cuerpo y es visto por aquellos que tienen la capacidad de ver el aura.

Si te mueres, tanto el cuerpo como el campo energético llamado alma, se desintegran, desaparecen. Se acabó. La conciencia es o era un atributo del alma, del campo energético que anima, le da vida, al cuerpo.
Y, esa capacidad consciente, muere cuando muere el cerebro, ojo, no cuando se declara la muerte clínica, que es otra cosa. Dejó de respirar o algo así; de latir el corazón. Mientras haya actividad en el cerebro, hay conciencia.

Bueno, ahora viene lo bonito. Si quieres alcanzar la inmortalidad, debes abocarte al trabajo de desarrollo personal. Que consiste en eliminar las contradicciones, practicar el estar presente, minuto a minuto, de manera de fortalecer la conciencia hasta crear un centro de gravedad consciente, que sea capaz en el futuro de volar con alas propias más allá de su asiento material. Ese nuevo cuerpo energético de conciencia, con centro de gravedad propio, es el espíritu. Y este es inmortal.

Mario Rodríguez Cobos, llamado Silo, creó una escuela para este tipo de trabajo de desarrollo personal. Yo participé de sus entrenamientos por allá por los años 70. Ellos siguen funcionando hoy en día, completamente inmersos en el mundo, con decir que hasta tienen un partido político, el Humanista. Ahí está Tomás Hirsch.

En el proceso de trabajo de desarrollo personal, una pieza es encontrar qué es lo tuyo, a que has venido a este planeta. Y dirigir tus pasos con coherencia en ese sentido.
Parte de tu crecimiento tiene que ver con hacer el bien a los demás, por ello la importancia de este punto. Y mejor te irá en todo esto, si lo haces con otros, ojalá en comunidad.

Lo sagrado se encuentra en lo profundo de cada uno y no en otra parte.
Agradecer deja huella en tu interior, huella que fortalece ese campo energético de conciencia que hemos llamado espíritu.
Hay ceremonias en los ritos de la escuela Siloista, que buscan conectar a las personas a través del sentimiento. Te recomiendan valorarlos solo si sientes que te hacen bien.

El mundo y sus atractores, como el éxito y la riqueza, son ilusiones que sin el foco puesto donde corresponde, en el centro de la atención conciente, te pueden llevar al total sin sentido.

A mi me parece la propuesta de Silo sumamente interesante y abierta a todos los credos. Pone la espiritualidad en el contexto del trabajo de desarrollo personal, que no busca ser más solamente, sino que busca la inmortalidad. Se supone que ello le da el más profundo de los sentidos a la vida.