miércoles, septiembre 13, 2017

El mundo de las AFP presentado en simple para tus decisiones de ahorro

La siguiente generación trae cosas nuevas, a veces sorprendentes, a veces de alto impacto.
Vengo de conversar con Gonzalo Reutter, hijo de mi gran amigo Andrés, quien emprende con una aplicación, un sitio web, en donde te pone "en simple", tus decisiones de inversión en AFP.

Gonzalo me explica las dos variables que hay que mirar: la comisión mensual que hay que pagarle a la AFP y la rentabilidad que esa AFP está logrando para tus fondos de jubilación.

Claramente, para Gonzalo los números conllevan emociones. Es rápido para hacer cálculos, anualizar cifras y hacer comparaciones. Tiene claro que existen diferencias relevantes en costo que los ahorrantes no están considerando al momento de elegir AFP. En los quintiles de menores ingresos esa plata es extremadamente relevante y por desconocimiento millones de trabajadores están pagando más por menos.

Le cuento cuanto yo me preocupé de mis ahorros previsionales, que siempre fue cercano a la nada misma. Y hoy recibo una jubilación, nada de mala, parece que por pura suerte. Y no quiero saber, le digo, las cosas que podría haber hecho y cuanta plata y pensión tendría hoy, si hubiera actuado .. con información, en forma responsable y todo eso.

Gonzalo me dice que el tema de las AFP, es simple. No así el caso de las Isapre, en que si uno se mete un poco, la complejidad emerge. En el caso de las AFP, la cosa es simple.

Y lo que él está haciendo, es ponerte una interfaz simple, con acceso a toda la información relevante, de manera que con unas simples interacciones con tus datos, puedas evaluar en dos patadas, qué te conviene.

Gonzalo Reutter
Ha desarrollado y está ocupando unas herramientas que se llaman web scraping, para acceder a los sitios web de las AFP, extraer de ahí toda la información relevante, cargarla en sus propias bases de datos y desde ahí opera.
Nadie lo había hecho.

El único problema es que sales de conversar con él con serias dudas respecto de tus propias decisiones históricas y actuales sobre tus decisiones o falta de ellas.
Gonzalo te lo está haciendo fácil, poniendo a tu disposición una aplicación, una app, que en forma informada, te facilita informarte, evaluar y tomar tus decisiones. Qué más se puede pedir ?

Gonzalo tiene 36 años, es casado y tiene un hijo. Estudió cinco años de medicina, por lo cual es Licenciado en Medicina. Y luego estudió la carrera completa de Ingeniería Civil Industrial en la UC. Trabajó con su padre en una metal-mecánica, luego se fue seis meses a Japón mientras su mujer hacía un postgrado allá y aprovechó ese tiempo para avanzar con este proyecto. Viene llegando, se podría decir.

Tiene un socio que es Felipe del Sol, que se dedica a otro emprendimiento, mientras Gonzalo se dedica tiempo completo a este. Conversan mucho y van juntos a las reuniones más importantes. Estas son a grandes empresas, que estén interesadas en promover decisiones informadas de su personal al respecto.

Gonzalo me muestra los números si los chilenos decidieran ahorrar en la AFP que les conviene 2.700.000 trabajadores subirán su sueldo en promedio $5.000 al mes

Le quita el sueño a Gonzalo porqué la gente decide tan mal qué hacer con su plata. Y su misión es educar a la gente para que elija bien. Y no está en contra de las AFP.

Gonzalo escribió este artículo que tituló, Gran oportunidad: 280 millones de dólares pueden pasar de las AFP al bolsillo de los chilenos en los próximos 12 meses, si mueven sus fondos de jubilación a mejores condiciones en otras AFP.
Mayor ingreso mensual y mejor jubilación, si le dedicas un tiempo, que EnSimple,cl te lo hace fácil.

Y otro artículo titulado, Las AFP en que nadie debiera ahorrar.

Para terminar, pasa a ver su sitio en ensimple.cl.

sábado, septiembre 09, 2017

El escuchar según Byung-Chul Han

Escuchar para Chul Han, no es un acto pasivo. Se comienza por dar la bienvenida al otro, con amplia apertura a su otredad. Luego atiendo a lo que dirá. Escuchar es un acto de generosidad, es un acto de dar, es una entrega. Y es lo único que le ayuda al otro a hablar, dice Chul Han.

La escucha antecede al habla.
El oyente opera como una caja de resonancia en la que el otro se libera hablando. El silencio del oyente es hospitalario, amigable. El que oye se retira por completo, se vuelve todo oídos.

La escucha puede bastar para sanar.
El oyente no debe hablar, pues el hablar ya serían juicios y equivaldrían a un posicionamiento.
Escuchar es un inhalar que no se anexiona al otro, sino que lo alberga y lo protege.
El oyente se vacía, se vuelve nadie, dice Chul Han.

La pasividad de la paciencia es la primera máxima de la escucha.
El oyente se pone a merced del otro, sin reservas.
Mis palabras, mi juicio, incluso mi entusiasmo, siempre hace que algo muera en el otro.

Y cuando empezamos a no poder escuchar, empieza la muerte del otro.
Los mensajes de Twitter no van dirigidos a una persona concreta.
La comunicación digital me interconecta y al mismo tiempo me aísla. Destruye la distancia, sin generar ninguna cercanía personal.
Sin la presencia del otro, la comunicación degenera en intercambio de información.

Al escuchar, no se produce ningún intercambio.
La escucha es una acción que implica una participación activa en la existencia de otros y también en sus sufrimientos.
La escucha enlaza e intermedia entre personas para que ellos configuren una comunidad.

Hoy cada uno se queda a solas con sus sufrimientos y sus miedos. El sufrimiento se privatiza y se individualiza; no se establece ningún enlace entre mi sufrimiento y tu sufrimiento.

Internet no se manifiesta hoy como un espacio de la acción común y comunicativa. Mas bien, se desintegra en espacios expositivos del yo, en los que uno hace publicidad sobre todo de si mismo.

El tiempo del otro, es el tiempo que le damos a los otros escuchándolos.

Es un error pensar que escuchar es algo que puede hacer cualquiera. Escuchar de verdad es algo que solo muy pocas personas pueden hacer de verdad.

La escucha opera milagros. Hace que a las personas se les ocurran cosas que por si mismos no habrían imaginado jamás.
Que hace que el escuchar de esta forma haga que gente desorientada e irresuelta, sepa de repente qué es exactamente lo que quiere; que personas tímidas, de pronto se sientan libres e intrépidos; o que personas desdichadas y agobiadas, se vuelvan confiados y alegres ?

Se trata de descubrir el tiempo del otro. El tiempo del otro no se somete a la lógica del incremento del rendimiento, lo cual genera una presión por acelerar.
La política temporal neoliberal, elimina el tiempo del otro, que por si mismo es un tiempo improductivo.
Cero tiempo para el otro implica total tiempo para el yo, que viene acompañado de un tiempo dedicado a la producción, que hoy abarca todos los ámbitos vitales y conduce a una explotación total del hombre.

El tiempo del yo nos aísla e individualiza.
El tiempo del otro crea una comunidad. Por eso es un tiempo bueno, dice Chul Han.


Referencia:
Libro La expulsión de lo distinto de Byung-Chul Han
La escucha 2.0

martes, septiembre 05, 2017

Rafael Echeverría nos refresca el sentido del Coaching

Hoy empezaron las conferencias a nivel global del Desafío Coaching 30 días 2017. Y empezó Rafael Echeverría, de Newfield Consulting de Chile.
Yo venía llegando de la costa y justo, sin premeditación, aterrizo al comienzo de su charla de las 11 de la mañana. Fue genial.

Parte con la pregunta ¿de qué se hace cargo el coaching?

Señala que la modernidad que viene cascando desde los años 1500, está llegando a una crisis de un profundo vacío existencial, que se expresa por la falta de sentido, que para el humano es esencial para poder vivir.
Sino, prepárense para eludir el tema, a través de la distracción o la diversión, palabra cuyo origen etimológico sería, apartarse del camino.

Vivimos transformaciones masivas, con la obsolescencia de nuestros conocimientos en forma abrumadora, camino a que el 70% de nuestros oficios actuales queden obsoletos, con brechas generacionales crecientes, en que a medida que envejecemos, pasamos a la categoría de inútiles.

De miedo.

Hemos aprendido gracias a la neurociencia, una rama de la biología, que somos plásticos, moldeables, transformables, múltiples y contradictorios.

Vivimos, desde la época de los griegos, bajo el programa metafísico, que señala que las cosas actúan de acuerdo a como son y que ese ser es inmutable. De ahí la idea de esencia.

Necesitamos salir de ese programa y el coaching ontológico, tiene como tarea colaborar en ello.
Por eso decimos que el problema no reside en la realidad, sino en la forma en que la miramos. En el tipo de observador que somos.

Necesitamos aprender a mirar como miramos. E intervenir en ello, la forma de mirar.
Hablará de obsolescencia ontológica.
Y transformar la mirada. Para ver mundos nuevos, señala Echeverría, no siempre es necesario ir a otro lugar.

Tenemos un desafío de aprender por delante. Que no somos inmutables y que el sentido que nos hace falta lo generamos nosotros.
Esperábamos que la vida nos revele el sentido, pero la vida no hace eso.

En el siglo XX aprendimos que el lenguaje no era lo que pensábamos. Aprendimos que el lenguaje y las conversaciones crean acción y crean realidades. Entre otras cosas nos pueden transformar a nosotros mismos.
Echeverría destaca, que el aprender de las habilidades conversacionales, incluye el aprender a escuchar, que nunca queda obsoleto. Muchos ni siquiera saben cuanto escuchan y cuanto más podrían escuchar.

Y respecto de la acción, actuamos de acuerdo a nuestro ser, indica el programa metafísico.
Superar este programa, nos lleva a poder decir, que la acción que realizas cambia tu ser.
Incluso más, la acción de aprender, modifica nuestras posibilidades de acción.

Es tan potente la misión del coaching entonces, que Rafael Echeverría le vaticina un próspero futuro.
Y la forma de medir el impacto del coaching y del coach, es exclusivamente por sus resultados.

Por todas estas razones, hace un llamado a fortalecer el trabajo de formación de coaches e incluir variables éticas, por la trascendencia de sus intervenciones.

jueves, agosto 31, 2017

Qué viene después del Mercado ?

Pasa por aquí Pedro Arellano y conversamos de lo que ambos estábamos haciendo.
Le escucho hablar de un proyecto en Aysén, donde todo parte por una persona que lo aborda para vender un terreno, que siempre soñó vendérselo al Serviu, de lo que se aburrió de esperar.

Es un terreno que colinda con la ciudad de Puerto Aysen, pero aún no está incluido en el plano regulador.

Pedro no quiere actuar como mero intermediario inmobiliario. Sin embargo, la conversación continúa y se entera de los personajes en juego en esta danza con este terreno.

Hay grupos de pobladores, pueblo originario, gente que pretende esas casas que se construyan en un terreno así.
Están las autoridades, los arquitectos, diseñadores del sueño y constructores. Y están los inversionistas. Y otros.

A Pedro se le ocurre una idea, en la línea de su vocación de promover la cultura del encuentro. Habla con su hijo arquitecto y se van juntos a Aysén, a ver el terreno y soñar en un proyecto que materialice el tema habitacional, pero en un contexto humano de inclusión, innovación, incluso de inspiración para reconstruir tejido social, confianzas, la misma idea o espíritu del proyecto 3xi en que anda.

Irá después a hablar con la presidenta del comité de viviendas, de los pobladores que persiguen ser lo favorecidos con una iniciativa de este tipo. Le previenen que no le será fácil, que es una persona difícil y puede ser muy dura y tiene poder.
Bueno, Pedro se la gana y más temprano que tarde, son grandes amigos y saben que el "encuentro" todo lo trasforma.

Yo celebro y apunto, estas capacidades relacionales, sociales, que tiene Pedro. Es un articulador de encuentros entre personas muy distintas. Lo viene haciendo desde hace años; soy testigo.

Parece que el proyecto está bien avanzado y se han incorporado personas como Miguel Luis Lagos de constructora LyD que lleva años en la zona y en un emprendimiento de este orden, hay muchos más que se van sumando. Ahora último incluso se juntan con  Aristides Benavente, otro gran empresario y creador de valor, quien a través de la Fundación, esta empoderando y acompañando a las comunidades de Cerro Castillo; hay gente notable, me dice Pedro.

Me quedo mirando esta escena y recuerdo una parte de la Teoría U de Otto Scharmer del MIT, en que dice que en la esfera mundo, se irá pasando del esquema jerárquico autoritario, de poder centralizado, al mercado, que todos conocemos y de ahí, a algo que él llama diálogo (ver figura 14.7 en la página 230 del libro Teoría U de Otto Scharmer), que yo asocio con esto que está Pedro impulsando.

Es una economía, en que los interlocutores, actores de un escenario económico, conversan, se miran a los ojos, se conectan emocionalmente, ya sea facilitado por personas como Pedro u otro mecanismo. Y avanzan, creando valor social.

Me parece notable esto que Pedro anda haciendo, que en el fondo está inserto en la realidad económica, pero que incluye esa dimensión de favorecer el encuentro profundo de las partes en juego. Y sin ánimo de nadie de enriquecerse, ni maximizar las utilidades a costa de los demás, sino que lucrar, porque no, razonablemente. Más aún, señala él, "enriquecernos" en todos los ámbitos de la vida, el social, el afectivo, el espiritual... dando con ello pleno sentido a la vida.

miércoles, agosto 23, 2017

El conocimiento y su gestión en Gestacción con Javier Martinez de Catenaria

Asisto a una invitación que me hace Juan Vera de Gestacción, donde un grupo de personas escucharemos la presentación de Javier Martínez de Catenaria, titulada "Que va a significar gestionar el conocimiento en la era digital". Después de escucharlo, nos sentaremos a la redonda, provistos de cafecitos y ricos sándwiches, a escuchar nuestras impresiones de lo escuchado.

Hay gente como Rodrigo Collado del Banco Estado, Andrés Auger de WOM, Francisco Méndez de Kruger Corporation y mucha gente de la misma empresa Gestaccion, anfitriones del encuentro, como Arianna Martínez.

pastel de choclo
Juan opera como presentador del presentador, moderador de la conversación posterior y como agradable y cordial anfitrión.

La idea es escribir aquí las impresiones que revolotean por mi cabeza en la mañana, temprana, del día siguiente.
Javier Martínez nos bombardeó con una charla acompañada de una presentación con pantallazos, que no duraban en el telón más de 5 segundos en promedio; y tenían contenido textual e imágenes provocadoras. Nos decía después que era la forma que le funcionaba, para tener atrapada la atención del público y no se fueran, como habitualmente ocurre, a los celulares. Lo logró.

Los países que han prosperado son los países que han puesto el conocimiento de su población en el centro de los objetivos nacionales.
El conocimiento se adquiere a través del proceso de aprender, que no ocurre leyendo la receta de como hacer pastel de choclo, sino que haciéndolo, una y otra vez.

El mundo ha cambiado en pocos años, de manera que introducir data a la cabeza se ha tornado inútil, pues Google en el celular a la mano, lo suple con creces.
Y otra cosa, de creciente impacto, los robots, nos reemplazarán en una enorme cantidad de posiciones laborales.
Entonces la pregunta es, qué aprender. Y está claro que nuestros sistemas educacionales que siguen en la tarea de meter datos en la cabeza, está obsoleta. Necesitamos intervenir eso, la calidad de la educación, entendiendo bien qué es lo que hace falta que aprendamos. Y nos hemos enfocado en la gratuidad, sin atender debidamente estos aspectos. Uh.

Las empresas no han sido diseñadas como organismos de aprender, sino como maquinarias de hacer; transaccionales, eficientistas, orientados a la calidad del producto, a la rentabilidad.
Y hoy el aprender, el conocimiento, ha pasado a estar en el foco de la atención y preocupación de un creciente número de ejecutivos y consultores.

Se interroga a los expertos y se intenta escribir su conocimiento, en medios digitales de acceso amplio. Al parecer solo se transcriben recetas de como hacer pastel de choclo, pero no el verdadero conocimiento. Por eso ni se leen.
Hay desastres gravísimos de pozos petroleros, producto de fallos de un conocimiento que la empresa poseía, pero lo actores relevantes de ese pozo, no lo sabían.
Y con que dificultad se documentan los sistemas, siendo que los que lo hacen saben que es altamente probable que nadie lea lo que escriben. Por eso cuesta tanto que se haga. Y después cuando hay problemas, ni siquiera saben en que computador está corriendo el sistema. Soy testigo de ello.

El sistema educacional, por otra parte, nos dejó vacunados de las ganas de aprender. Solo lo haremos en el futuro en general, para fines específicos, como obtener una certificación o mandatados.
Cómo componemos esto, ha sido inquietud de varios.
Javier dice que lo que moviliza el aprendizaje, es un estado de desespero, de colapso, de no queda otra. Y que los consultores debieran ser agitadores provocadores de esa sensación de urgencia.

Hay otro por ahí, que viene llegando de un viaje a España, donde dice que nadie aprende, a nadie le interesa y lo pasan chancho. Afirma que la felicidad no requiere mayores conocimientos. Javier difiere.

Le pido la palabra a Juan que está a mi lado, pero ya no hay cupos disponibles; estamos cerca de la hora de término y deberá cerrar el mismo Javier, el expositor. Yo quería traer a colación esta distinción del conocimiento de cosas externas a nosotros, del conocimiento que ocurre desde dentro, cuando nos preguntan o nos preguntamos, que me pasa a mi con esto que aprendo. Sabiendo yo que detrás del desarrollo de esa sensibilidad, podré saber después qué es lo mio, cual es mi pasión, un tema que no fue apuntado por nadie en ese intercambio. Tengo un posteo al respecto.

Me voy pensando que mientras miremos a la empresa como algo externo a las personas, donde somos meros manipuladores de la cosa que pasa allá afuera, seguiremos mirando igual. Cuando nos veamos como parte del sistema, aparecerán las emociones de las personas y la cultura de la empresa como relevante.
Y yendo más allá, cuando aprendamos a escuchar o atender a la inteligencia del cuerpo, a la intuición, incluso aplicando meditación o mindfulness, podremos integrarnos aun más en nuestros contextos empresariales, con creatividades quizás insospechadas.

Un nutritivo y estimulante encuentro, al que agradezco haber sido invitado. Escribo esto por la posibilidad de seguir conversando, por vía virtual, de los temas ahí tratados.

lunes, agosto 21, 2017

La calidad de cómo los equipos conversan determina su potencial

Tengo hace rato en la mira cómo los equipos de trabajo conversan, con kilometraje andado de facilitar el proceso de elevar la calidad de la interacción, con resultados que no dejan de sorprenderme.

La calidad de como los equipos conversan es un fenómeno fundamentalmente humano, siendo las personas el principal factor determinante de lo que ahí sucederá. Y lo que puede suceder, es, repito, sorprendente, en muchas dimensiones.

Una de ellas es lo que las personas son capaces de decir en una reunión, por ejemplo. Dependerá de en que paradigma se encuentren situadas. Por ejemplo si se trata de ver quien tiene la razón o quien dice o no dice estupideces. Si están en esta, habrá varios que simplemente se quedarán callados y quizás solo asientan a lo que los otros digan.
Cuando se mueven al paradigma de que cada uno es un observador particular, de una realidad de la que hay dudas si existe allá o es creada simplemente por nosotros en el acto de ver. Si este paradigma se incorpora y las personas asumen que lo que emerge de cada uno, no es propio, sino que es el material que él como canal del equipo está siendo, la riqueza y diversidad de los aportes crece significativamente.

Quizás lo más importante en la dinámica de la conversación de un equipo, es como se escuchan. Cuanto foco pongan en la persona que está hablando, mirándolo atentamente, conectados con lo que está diciendo y desde qué emoción lo hace, empatizando con su contexto e historia. Cuan limpio está el lente de juicios y otras interferencias. Todo ello determinará la calidad de la comunicación, pieza central de la comunicación y lo que ello desencadena.

Siempre comienzo el trabajo con los equipos con presentaciones de todos, con cierta profundidad, pues es distinto algo dicho por este que por aquel y disponer de ese conocimiento, ya produce un handicap importante.
Quienes somos los que estamos en la reunión, cual es nuestra historia, pasiones y dolores, será pieza clave de lo que después acontezca.

Se han clasificado cuatro tipos de conversaciones y curiosamente cuando se está en una, todos sintonizan en ella. Está la conversación polite, amable, donde lo que se escucha es lo que no transgrede nada, donde lo que se pretende es agradar al otro. Luego viene el debate, donde se dice lo que se piensa sin importar que se hiera a alguien. Aquí las cosas se dicen y los problemas pueden ser abordados, se ven y se reconocen. Un paso más arriba es el diálogo, donde la escucha es empática, acogedora, interesa el construir juntos, donde lo que prima es el todo y donde las personas se sienten parte de la problemática y no simples observadores. Y finalmente está la conversación generativa, donde se apela a lo emergente, aquello que no necesariamente brota de la racionalidad sino de la intuición, la inteligencia del cuerpo o de quien sabe donde, a lo que se escucha en silencio y en meditación.

Pieza clave que un facilitador debe atender, son las resistencias, de las que hay de diverso tipo. Los juicios son los que bloquean el escuchar y el ver lo que otro trae a la mesa, simplemente por descalificación previa. El culpar, bloquea los canales de la empatía, de la apertura del corazón. La talla puede producir cerrazones donde ni se nota, pues el afectado por la burla o talla, sonríe y al mismo tiempo cierra su nivel de apertura. El miedo, es otro tipo de resistencia, que levanta barreras, incluso explicativas, que bloquean la conversación franca y abierta. Podemos seguir con los ataques directos, el cinismo, la intriga y varios otros, que serán temas que el facilitador y los que se vayan sumando a los objetivos generales, deben disolver en lo posible.

Aparte de ir introduciendo distinciones para observar estos fenómenos sociales, la selección de los temas debe cuidarse, de manera que el equipo cada vez más se vaya apropiando de ellos, de manera que les sean significativos tanto en lo laboral como en lo personal. Ayer por ejemplo hablábamos de como el acto terrorista de Barcelona les había afectado a cada uno.
Qué te pasa a ti con ese tema o con esa pregunta, me ha parecido a mi que más dirige la pregunta al observador particular que esa persona es. La pregunta no busca respuestas correctas ni atenidas al deber ser; solo quiere saber como eso se mueve dentro de la persona, para que lo comparta si desea.

Un aspecto que he aprendido a observar es cómo el tono emocional de la dinámica conversacional evoluciona. Siempre comienzo pregunta como ha llegado cada uno, como está. A través de esa pregunto indago tono emocional y disposición al trabajo o experiencia. Es de gran placer ver como a medida que las defensas caen, los egos se reducen y la participación aumenta, la riqueza emocional florece y la alegría suele ir llenando los espacios. Si, incluso hay personas que confiesan que antes le cargaba venir cada día a trabajar y ahora, después de estos trabajos, vienen con gusto. Lo que va pasando es que las personas van integrando más aspectos de su personalidad en el trabajo y eso es bueno para ellos y para la empresa, que prioriza en los resultados.

He aprendido a ver y sentir, el alto potencial de las personas en las empresas y más todavía el alto potencial creativo de los grupos que conversan, dialogan, en un alto nivel de sintonía y calidad. El factor humano, que nos hemos acostumbrado a pautear su funcionamiento con el perfil del cargo, en los grupos bien afiatados, que tienen conversaciones amplias y de calidad, empiezan a operar como un organismo vivo, que suplen los defectos de unos con el aporte de otros naturalmente, pues el todo es su asunto. Y como consecuencia de ello, de la creatividad que se moviliza, la pasión que puede surgir, la solidaridad, los resultados son el efecto más valorado. Y todos crecen y aprenden.

miércoles, agosto 16, 2017

La relación entre el conocedor y lo conocido

En la línea del posteo anterior, de como atendemos, pasa algo también con como conocemos, o con como aprendemos.

La forma más clásica de aprender es a partir de la observación del mundo. Este mundo está separado del observador, que aparece, en general, lo más neutro posible, buscando esa forma objetiva de ver, analizar y reflexionar.
A esta forma de conocimiento se le llama conocimiento explícito. Es relativo a un mundo exterior al observador.
Esta forma de conocimiento está ligada a la segunda forma de atender (posteo anterior), donde nos situamos en los bordes de nuestra configuración, que es desde donde ya somos capaces de ver incluso aquello que es discordante con lo que ya sabemos. Llamamos a esta, la forma científica de saber y aprender.

El conocedor en esta primera forma de aprender o conocer, es casi invisible, transparente, sin emociones, pues ellas podrían contaminar la mirada objetiva, que es la requerida en esta forma de conocer la realidad.

La siguiente forma de aprender, siguiendo la evolución en las formas de atender, es la que llamaremos el conocimiento tácito incorporado. En este caso, en lo que pongo la atención es en lo que siento, en lo que experimento, en la acción. Y sobre ello reflexiono.
Estudio la batalla de las Termópilas. El conocimiento explícito es saber que pasó ahí, porqué, sus consecuencias, etc. Qué me pasa a mi con este tema, apunta al conocimiento tácito incorporado, que ese conocimiento pudiera estar instalando en  mi.
Este tipo de conocimiento capta la realidad de dentro de la persona, por lo que se basa en la experiencia vivida.
Este tipo de conocimiento implica suspender el modo pasivo del observador y pasar a un modo activo de estar en la acción, atento a lo que sentimos y experimentamos, que es la fuente de este tipo de conocimiento.

El paso del conocimiento explícito al conocimiento tácito incorporado, significa una transformación, una inversión, en el que el conocedor pasa a ser pieza clave del proceso de aprender. Y por eso significa activar al yo de ese observador, de si mismo en la acción, siendo sus sentimientos y sus significaciones, relevantes.
Será muy distinto estudiar algo que me apasiona, por ejemplo.

Existe una tercera forma de relación entre el contenido y el contenedor. Una tercera forma de conocimiento; una tercera forma de conectar con el conocimiento.
En esta forma ya no reflexiono sobre lo sentido o experimentado a posteriori, sino que conecto en la acción misma con la sensación sentida interior.
Se dice que la experiencia estética, cuando ella se produce, conecta con algo más profundo, conectando incluso con la fuente de lo que será en breve la experiencia. Por eso llaman a este tipo de conocimiento, conocimiento que trasciende al yo.
En este tipo de conocimiento se experimenta la acción en estado de presencia presente, o total atención.

Para alcanzar este tercer modo de relación entre el conocedor y lo conocido, se requiere lavar al yo del ego y sus contenidos, de manera que el yo se repliegue dejando un espacio en el centro de conexión con la fuente, con lo que quiere emerger.

Esta forma de ver el proceso de aprender, que me aporta Otto Scharmer en su Gramática del campo social, en su libro Teoría U, me hace pensar que debemos ir más allá del conocimiento científico y por nuestro intermedio, primero conectar desde la pasión con los que sean los temas en que queramos especializarnos, para luego transformarnos en canal de lo que sea que quiere emerger, tanto en lo personal como en lo social, para crear el mundo que quiere emerger y así realizar nuestro máximo potencial.

Qué dices ?